Diferencias: DESGARRO, CALAMBRE Y CONTRACTURA.



Muchos, luego de realizar actividad física, hemos sentido algún dolor durante varios días y nos entra la duda de cuál de estos tres dolores de origen muscular es y así poder proceder de la manera adecuada para calmar el dolor. La contractura es una tensión permanente del musculo que genera dolor. Pero también, frente a un ejercicio brusco, puede haber un desgarro muscular, y este siempre provoca una contractura.


Esto puede llevar a una serie de síntomas que pueden llegar a confundir. A veces, la única forma de saber qué tipo de grado es lesión del musculo es con una resonancia magnética o con una ecografía. Sin embargo hay algunos síntomas que nos pueden llegar a ayudar a aclarar ante que lesión estamos.

Primero hablaremos de Rotura de fibras Musculares (DESGARROS):

Inicia con un pinchazo brusco durante el ejercicio, es decir, una sensación de latigazo muy repentina y a veces muy dolorosa. Cuanta más dolorosa, repentina y más aguda e incapacidad genere más se debe pensar que es un desgarro. Incluso se debe pensar en esto si no te deja ni continuar la actividad. Cuando hay un desgarro, días después, comienza a verse un hematoma (moretón) en la zona afectada. Esto último es relativo, ya que depende de qué tipo de Desgarro estamos hablando (Tipo y Profundidad I, II, III, IV como lo muestra la imagen).

Una contractura nunca genera ni hematoma ni disfunción motriz. La recuperación para este tipo de lesiones estamos hablando de mínimo 20 días, a lo que se considera una recuperación larga. Un musculo no va a cicatrizar antes de 20 días, pero depende de factures también como por ejemplo el grado de la ruptura, la edad, la musculatura de la persona. Hay personas que el tiempo de recuperación puede ser hasta mes y medio.



Mientras que la CONTRACTURA MUSCULAR es un problema menos grave. La recuperación es mucho más rápida, en pocos días (3 o 4 días). La sensación de mejoría es muy agradecida, contraria a la rotura de fibras que es más paulatina y duradera. En esta no se produce Hematoma y no genera sensación de gravedad a tal punto que me deja inactivo funcionalmente. Por lo tanto, se podría continuar, pero siempre con el riesgo que se podría romper, ya que una contractura podríamos decir que es un paso previo a un desgarro. Por ello es importante trabajar sin cargas en estos momentos sino trabajar más en mejorar la circulación de nutrientes y deshechos por la sangre, la cual es generada con un trabajo más metabólico como el HIIT.


Como CONCLUSION y ejemplo, con una contractura en el gemelo se puede seguir corriendo, con una rotura de fibras en el gemelo es IMPOSIBLE que puedas continuar corriendo.




Ahora bien, los CALAMBRES, a nivel nutricional hemos escuchado muchas veces que es por falta de Potasio (K+) y por ello comenzamos a comer miles de bananas por día. Sin embargo, no es la causa principal de este motivo es la deshidratación, por lo tanto, la falta de agua (H2O) y sodio (Na+).


Para evitarlos hay que asegurarse de tener una buena hidratación no solo durante la práctica deportiva, sino también durante el día. Debemos consumir mínimo 2 litros de agua espaciados durante todo el día y la cifra ira aumentando dependiendo de la época del año (Invierno +1L – Verano +2L), se realiza actividad física (+1L) entre otros factores. Junto a esto, debes hacerlo con una correcta hidratación en forma de alimentos. Las 5 raciones de frutas y verduras. Cuando los ejercicios son de menos de 90 minutos consumiendo agua durante el ejercicio va a estar bien, ahora cuando sobrepasa ese tiempo de actividad física, se deben complementar con sodio y carbohidratos. Esto sería Cada hora de ejercicio aproximadamente, 500/700 ml de agua con 40/60 gr de carbohidratos y 500/700 mg de sodio que puedo hacerlo poniéndolo en la botella de agua azúcar y con sal, pero lo más fácil es consumir bebidas isotónicas.



Si dura más de 3 horas el ejercicio, entonces la recomendación aparte es añadir la cantidad, recomendada por tu nutricionista, de magnesio.


Ahora hablando desde el punto de vista fisiológico y biomecánico, son contracciones bruscas, involuntarias y normalmente son auto limitadas, al cabo de pocos minutos seden. Se dan en personas de mediana o avanzada edad, a veces las mujeres que están embarazadas también suelen tenerlos. Y regularmente ocurren durante la noche y en pantorrillas o pies, aunque pueden darse en otros sectores musculares. Las causas más frecuentes suelen ser la idiopáticas, que no se sabe las causas pero que ocurren en la noche y en las edades mencionadas anteriormente. Y en otro caso, podemos observarlos durante el esfuerzo físico o finalizado el esfuerzo.


Otras causas de calambres musculares, menos frecuentes, pueden ser causas endocrinas como el hipotiroidismo, insuficiencia renal, diabetes, también están los trastornos hidroeléctricos como la alteraciones de los iones, que produzcan aumentos del Ph o golpes de calor, también puede producirse por patologías neurológicas, como relacionados con el tema del alcohol.


También están las Miopatias, como distrofias, pero es uno de los síntomas de estas patologías. Para finalizar procesos de diálisis o tóxicos y fármacos producen calambres musculares.


EN RESUMEN y como SOLUCIONAR CADA CASO

DESGARRO (Rotura de Fibra Muscular):

  • Inactividad física: Aproximadamente el 60% de la población mundial no realiza el mínimo de actividad requerida para mantenerse saludables. El ejercicio es indispensable para que el músculo mantenga su estructura en completo y en el mejor desempeño posible.

  • Edad: Con el paso de los años las células de los músculos van perdiendo su calidad, y por ende, su capacidad de manejar las fuerzas que actúan sobre los músculos.

  • Circulación deficiente: Los músculos son estructuras a los que se les provee altas cantidades de sangre, debido a que son estructuras con una alta tasa de actividad metabólica, en relación con otros órganos. Es decir: para que los músculos funcionen es indispensable el oxígeno. La mala circulación crea una falta de oxígeno en el músculo, lo cual lo fatiga y lo hace deficiente ante el manejo de las fuerzas que actúan sobre él.

  • Desnutrición: A través de la alimentación obtenemos todos los nutrientes y proteínas necesarios para mantener la estructura de cada una de las células de nuestro cuerpo. Si un organismo no recibe los nutrientes necesarios (ya sea por falta de alimentos o por una alimentación inadecuada) no se mantiene la estructura celular y se debilita, haciendo vulnerables a los músculos a los cambios de fuerza bruscos.

  • Realizar ejercicio sin calentar: Probablemente la razón por la que muchas personas se desgarran un músculo es por no preparar al músculo a la actividad física que va a realizar a través del calentamiento. Esto es muy común sobre todo en aquellos que se inician en un deporte sin la debida instrucción.

CONTRACTURA MUSCULAR:

  • Estrés tanto físico como emocional.

  • Exceso de consumo de alimentos con cafeína.

  • Alto consumo de alcohol.

  • Tensión a nivel ocular.

  • Fatiga o sobrecargas musculares.

CALAMBRES:


DESGARRO MUSCULAR:

  • Dolor.

  • Hinchazón.

  • Dificultad para mover la región afectada.

  • En los casos más graves (al desgarre total del músculo) se produce un hematoma muy extenso e inflamación más pronunciada.

  • Si el dolor es muy intenso puede aparecer un componente de shock -aunque es poco frecuente-, con mareo y sudor frío.

CONTRACTURA MUSCULAR:

  • Dolor y malestar, especialmente si es en el cuello, espalda, muslo, pantorrilla y glúteo, por ejemplo;

  • Presencia de una parte del músculo más adolorida y dura, semejante a una bolita o bulto;

  • Dificultad para estirar el músculo afectado debido a dolor;

  • Dificultad para mover la articulación o un miembro cercano al del músculo adolorido.

CALAMBRE:


El dolor y los espasmos del músculo son los principales síntomas. Esto suele remitir en cuestión de segundos o de minutos. No obstante, en ocasiones puede continuar durante más de 15 minutos. El músculo puede estar sensible durante las 24 horas posteriores al calambre inicial.

DESGARRO:


  • Reposo: No se deben hacer actividades que causen dolor, si el andar normal lastima, se debe reducir su duración. No se deben practicar deportes hasta que el dolor haya desaparecido.

  • Frío: Se puede aplicar hielo en el área lastimada, de 7 a 10 minutos cuatro veces al día, durante varios días después de la lesión. No se debe aplicar el hielo directamente en la piel. Para evitar que se extienda el hematoma y reducir la inflamación.

  • Calor: El uso de calor debe restringirse únicamente para cuando se esté regresando a la actividad. Posteriormente se lo puede usar antes de hacer el calentamiento para el ejercicio.

  • Estiramiento: Cuando el dolor agudo ha desaparecido, se debería comenzar con un estiramiento ligero, hasta donde el dolor lo permita. Se debe sostener cada estiramiento durante 10 segundos y repetir hasta 6 veces y hasta 4 veces al día.

CONTRACTURA MUSCULAR:

  • Tomar un baño de agua caliente, dejando caer el chorro de agua, si es posible, directamente en la zona de la contractura;

  • Colocar una bolsa de agua caliente o una toalla humedecida con agua caliente en la región dolorida, durante 15 a 20 minutos, de 2 a 3 veces al día;

  • Realizar un masaje en la región de la contractura, utilizando movimientos fuertes y circulares, haciendo uso de una crema hidratante o aceite esencial relajante, especialmente si siente una bolita o un bulto;

  • Realizar algunos ejercicios de estiramiento que permitan estirar y ejercitar el músculo afectado y, aunque estos estiramientos pueden producir algún dolor al inicio, ayudarán a aliviar la tensión en la región de la contractura y a relajar el músculo

CALAMBRE:

  • Estiramientos

DESGARRO MUSCULAR:

  • Tipo 1: Leve. Recuperación de 8 a 10 días.

  • Tipo 2: Moderado. Recuperación de 2 a 3 semanas.

  • Tipo 3: Grave. Recuperación de 3 y 4 meses

CONTRACTURA MUSCULAR:


Si al realizar este tratamiento la contractura no se restablece y el dolor y los síntomas persisten durante más de 7 días, debe acudir con un médico o fisioterapeuta, ya que en este caso podría tener una contractura más grave.

PREVENCIÓN DE CALAMBRES


ENTRENAMIENTO Trate de graduar la intensidad y duración del ejercicio físico. De esta forma, su cuerpo tendrá tiempo para adaptarse al incremento de actividad. El descanso, no solo es clave para los objetivos, sino para prevenir lesiones.


HIDRATACIÓN Compruebe que se encuentra hidratado, ya que la deshidratación es una de las causas que puede producir calambres. El color de la orina es un indicador útil para conocer el grado de hidratación de una persona. Generalmente, la orina de color oscuro da a entender que la persona se encuentra deshidratada; por otro lado, el color por así decir ideal sería un amarillo pálido.


REEMPLAZAMIENTO DE ELECTROLITOS Tras el ejercicio, el reemplazar los electrolitos perdidos ayudará a prevenir los calambres. La clave es tener una dieta sana y equilibrada. Realizar ejercicio en climas húmedos o cálidos hará que pierda más sales y electrolitos con el sudor. En este caso, necesitará reemplazarlos añadiendo sal a las comidas o bebiendo ciertas bebidas isotónico -energéticas.

Sin embargo, no lo haga si tiene alta la presión sanguínea o problemas de corazón o riñón, ya que el exceso de sal puede agravar estos problemas. Para más información, consulte con su médico de cabecera.


EQUIPAMIENTO Es recomendable llevar ropa y zapatillas adecuadas para realizar ejercicio.


Espero que les sirva para poder mejorar en su entrenamiento.

SALUDA ATTE. EL EQUIPO DE MODON ENTRENA.

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